viernes, 14 de junio de 2013

El debate Post-2015 – ¿Una revolución silenciosa? | Revista Humanum

Foto: Fleur Suijten / www.sxc.hu
A medida que avanzan las consultas sobe la agenda de desarrollo Post-2015, tanto en los pasillos de Naciones Unidas como entre la comunidad del desarrollo en general, el intercambio de opiniones respecto de qué esperar de este proceso continúa. ¿Es, cómo sostienen los pesimistas, simplemente mucho ruido y pocas nueces, un gran circo del desarrollo que pretende escuchar las voces del mundo en circunstancias que la agenda final ya ha sido decidida? ¿O se trataría más bien, como sostienen los optimistas, de una revolución silenciosa, de una transformación a penas perceptible sobre la manera cómo hemos pensado y llevado a la práctica la idea desarrollo durante las últimas décadas, transformación que en último término desembocará en una agenda de desarrollo más efectiva? Cómo ocurre con frecuencia la realidad se encuentra en algún punto intermedio entre estos dos extremos[1].
Al explorar el primer escenario, podría fácilmente argumentarse que las consultas sobre lo que debiese incluir la agenda de desarrollo tras la fecha para el cumplimiento de los Objetivos del Milenio (ODM) el año 2015, se parece bastante a un gran “Circo del Desarrollo”. Una mirada rápida a la sección “Procesos” del sitio web oficial Beyond 2015, basta para marear y mantener entretenido a quien quiera: tras el Panel de Alto Nivel de la ONU está el Grupo de Trabajo sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible, las consultas nacionales en más de 80 países, once consultas temáticas, consultas regionales, por no hablar de las plataformas en línea, The World We Want 2015, y My World, donde cualquier ciudadano del mundo con acceso a Internet puede hacer oír su voz.
Como si esto no fuera suficiente, todos estos procesos están apoyados por una jungla de procesos y unidades organizacionales para la coordinación técnica y política de Naciones Unidas, con los Estados Miembros y el Secretario General a la cabeza. Nada de esto es barato por lo que más vale merezca el esfuerzo. Con tal grado de complejidad y ambición en las apuestas –y una historia de estancamiento en otras negociaciones multilaterales en torno a temas como el comercio y el cambio climático-, resulta tentador inclinarse por las voces escépticas y mantener las expectativas bajas.
Sin embargo, si nos ponemos del lado más optimista, se descubren señales que dan cuenta de cambios reales en las posturas respecto de al menos cuatro paradigmas significativos para el desarrollo futuro. Vamos a explorar cada uno de ellos y a observar lo nuevo y sus probabilidades de supervivencia en el transcurso de las negociaciones que se prolongarán durante los próximos dos años.
Un mundo- Una agenda
Para empezar, el principio de Universalidad ha ganado peso. Mientras los ODMs fueron criticados por ser una agenda decidida por el Norte global para el Sur global, se espera que la agenda Post-2015 sea una verdadera agenda global. Esto abre nuevas posibilidades en la medida que países como los Estados Unidos, Dinamarca o Japón se verán potencialmente obligados a encontrar maneras de enfrentar desafíos del desarrollo como la obesidad (como parte de una meta de Hambre y Nutrición) o la reducción de su huella de carbono (como parte de las metas relacionadas con el Crecimiento Sustentable o la Resiliencia). Lo novedoso no está tanto en que estos países “desarrollados” tengan que adentrarse en esas áreas pues todos lo hacen en cierta medida. Lo “nuevo” radica más bien en el hecho que puede que exista una agenda global facilitada por Naciones Unidas que les diga cómo y en qué medida hacerlo. Los papeles se están invirtiendo.
Son muchos los factores que presionan a los lideres mundiales a aceptar este punto. Entre éstos destacan nuestras experiencias comunes en torno a la crisis financiera global y a los eventos climáticos extremos que dan sustento a las teorías sobre el cambio climático. Todo esto da cuenta de nuestra interdependencia y de las sinergias entre los pilares del desarrollo económico, social y ambiental. La aceptación de este punto se debe también, en gran medida, a los esfuerzos de líderes como el Secretario General Adjunto y Asesor Especial para la planeación del desarrollo Post-2015 Amina Mohamed, quien ha señalado en numerosas ocasiones, la necesidad de contra con una agenda global y la no-viabilidad de tener agendas distintas para el crecimiento económico y el medio ambiente. Más aun, la carta de presentación del Informe del Panel de Alto Nivel, publicada el 30 de Mayo del año 2013, uno de los principales barómetros respecto del contenido del marco Post-2015, aboga por “una agenda Post-2015 única y universal que difunda esta visión por el bien de la humanidad”. La universalidad de la futura agenda para el desarrollo pareciera estar cerca de convertirse en realidad.
Sin embargo, es necesario más trabajo para llegar a un entendimiento común respecto de que significa en la práctica y en términos políticos, una agenda universal. Respecto de este punto, la noción del marco de “Responsabilidades comunes pero diferenciadas” (CBDR por sus siglas en inglés) se está planteando como la alternativa lógica. Ésta, parte de la afirmación normativa que todos los países comparten la responsabilidad de preservar los recursos necesarios para asegurar la sustentabilidad del planeta. Pese a esto, persisten desafíos políticos y prácticos. Por ejemplo, ¿quién es responsable por el agotamiento de los recursos y las emisiones de carbones que resultan de la producción de bienes, los consumidores en el Norte global o los países en desarrollo donde la mayoría de estos bienes son producidos?
¿Como van a interactuar los límites sobre el uso y comercio de recursos con la noción de soberanía nacional? ¿Qué mecanismos de gobernanza global se autorizarán para sancionar a los países que no cumplan con sus compromisos? Estas son sólo algunas de las complejas preguntas que derivan de la idea de una agenda global.
Qué tan iguales queremos ser?
El segundo principio que ha cobrado un lugar central en los debates es el de Igualdad. Una lección clave aprendida de los últimos 13 años de implementación de los ODMs es que el crecimiento económico por si sólo no es capaz de acabar con la pobreza. En efecto, si bien las diferencias entre los países han disminuido durante la última década gracias a que varios países en desarrollo se han “graduado” de países de ingreso medio, las desigualdades internas han aumentado. Tanto así, que el 70% de los pobres del mundo viven en estos países “ricos”.
Una conclusión clave de la Consulta Temática Global sobre Desigualdades es que “el marco para el desarrollo Post-2015 deberá incluir un objetivo mundial independiente acerca de las desigualdades. Este objetivo no deberá limitarse a las desigualdades económicas; más bien, deberá abordar otras dimensiones clave, como las disparidades entre los géneros y la discriminación por razón de género. Un objetivo independiente sobre las desigualdades debe complementarse, en todas las esferas de objetivos del marco, con metas e indicadores enfocados en la situación de los grupos menos favorecidos y en los principales factores económicos, sociales, ambientales, culturales y/o políticos que influyen en las desigualdades”. De hecho, el tema de las múltiples desigualdades que se intersectan ha sido mencionado con fuerza en las consultas, reflejando que la comprensión respecto de la importancia de la desigualdad y sus efectos perniciosos sobre el desarrollo sustentable va en aumento.
Investigaciones recientes señalan que los países con tasas decrecientes de desigualdad pueden lograr un desarrollo significativamente mayor que los países donde éstas van en aumento. Otro indicador de la preocupación creciente por las desigualdades puede observarse en las recientes declaraciones del Presidente del Banco Mundial Mr. Jim Yong Kim. Él ha planteado el objetivo más audaz de acabar con la pobreza (y no solo reducirla); y un cambio hacia una misión más amplia orientada a acabar con la desigualdad mediante de la construcción de una “prosperidad compartida”.
Si bien esta noción no resulta particularmente sorprendente dada la prevalencia cada vez mayor de la desigualdad en el mundo, el hecho que haya pasado a ser considerada un componente central para la futura agenda para el desarrollo es novedoso y, de adoptarse, potencialmente revolucionario. Su eventual implementación requeriría que los estados miembros desarrollaran medidas redistributivas, e.g. mediante reformas tributarias, aumentos del salario mínimo y el acceso igualitario a todos los servicios públicos. Además de representar esto un cambio significativo en la mentalidad nacional y la cultura de muchos de estos países –algo que raramente ocurre de la noche a la mañana-, es probable que muchos de ellos se opongan a la idea de una meta global sobre la desigualdad que pudiera interferir con sus políticas nacionales.
Por lo mismo, era de esperarse que el informe del Panel de Alto Nivel pusiera el crecimiento económico por sobre el problema de la desigualdad. El Informe señala que “reconocemos que cada país está buscando una manera de abordar la desigualdad de ingresos pero sentimos que la respuesta está en las políticas de cada país y no en la definición de una meta global”. Más adelante agrega que “la historia también muestra que […] los países difieren profundamente tanto en su punto de vista respecto de cual es el nivel de desigualdad de ingresos aceptable como en las estrategias a adoptar para reducirla” (p. 16 de la versión en inglés).
A juzgar por el Informe y pese que el llamado desde las consultas a abordar la desigualdad en la nueva agenda como una meta independiente es fuerte y claro, es muy probable que esto no ocurra. Dicho esto, hay quienes argumentan que si las metas para el desarrollo son lo suficientemente ambiciosas, una meta independiente sobre la desigualdad sería redundante puesto que se estaría constreñido a reducir la desigualdad de querer cumplirlas. De todos modos pareciera ser que si la igualdad no queda explícitamente mencionada ya sea como una meta independiente o como un segundo criterio de asignación a nivel de los objetivos nacionales –del tipo “reducir la desigualdad a la vez que la pobreza”-, la agenda estará dominada por una orientación hacia el crecimiento.
Crecimiento – con una advertencia
En tercer lugar, el principio de sostenibilidad pareciera haber sido aceptado como parte de la nueva agenda, al punto que ya se hace referencia a ellos como los “Objetivos de Desarrollo Sostenible” (ODS). De nuevo, la pregunta es si el Norte global está listo para realizar concesiones en términos de los estándares de vida adquiridos, y si el Sur global, por su parte, está dispuesto a soltar el ‘sueño desenfrenado de industrialización y consumo’ en el que el Norte ha vivido durante las últimas décadas. Por lógicas que sean estas preguntas, lo novedoso es que estemos teniendo este debate.
A juzgar por el reporte del Panel de alto nivel, la noción de sostenibilidad llegó para quedarse: “Llegamos a la conclusión de que es el momento indicado para unir las dimensiones sociales, económicas y ambientales de la sostenibilidad que guían al desarrollo internacional” (p. 5). El momento coincide con la decisión tomada en Rio+20 para desarrollar una serie de objetivos de desarrollo sostenible que sean coherentes e integrados con la agenda de desarrollo más allá del 2015, así como las fechas límites para que lo países establezcan negociaciones para un nuevo tratado que limite las emisiones de gases de efecto invernadero.
Si bien la aceptación general del principio de sostenibilidad es un importante paso adelante, su ‘potencial transformador’ depende de la formulación real de los objetivos relacionados y de los indicadores dentro de la agenda de desarrollo final. Obviamente, para que sea relevante alguien tiene que ceder. La pregunta es quién está dispuesto a dar qué, y cuánto.
Atando cabos
Finalmente, el principio de un enfoque holístico de los diferentes sectores del desarrollo ha emergido en muchos de los debates. Por ejemplo, la Consulta en Madrid de Alto Nivel sobre Hambre, Seguridad Alimentaria y Nutrición dentro del proceso de formación de la Agenda psot-2015 declaró que “debido a la naturaleza transversal e interdisciplinaria de la nueva agenda que enfatiza la relación entre la seguridad alimentaria y la nutrición, es crítica la coordinación apropiada y la coherencia entre los diferentes actores y agentes de todos los niveles.” A manera de otro ejemplo, el debate en línea sobre Educación recalcó los vínculos con desigualdades de género, desigualdades económicas y el impacto del conflicto y los desastres para obtener acceso equitativo a la educación.
La noción de un enfoque holístico implica una nueva prerrogativa para revisar cada objetivo en el contexto de los otros, e identificar sinergias para su ejecución más efectiva. Gracias a las lecciones aprendidas al implementar los ODMs, ahora sabemos mucho más sobre las interconexiones entre  diferentes objetivos de desarrollo sectoriales. Reconocemos lo que no siempre fue obvio: que una familia en condiciones de pobreza no está solamente desfavorecida económicamente; también enfrenta un conjunto de otros desafíos relacionados con temas como la igualdad de género, la vulnerabilidad ambiental, el acceso a una buena nutrición, educación, derechos humanos y trabajo decente. Solamente un enfoque holístico y sostenible puede sacar a las personas de las condiciones de pobreza y contribuir a su desarrollo humano.
El enfoque de Derechos Humanos, adoptado en 2003, también ha sido de utilidad para reforzar la noción de un enfoque holístico al recalcar principios como la universalidad, la interdependencia y su interrelación con otros objetivos.
Mientras la idea de un enfoque holístico parece ser hoy casi parte del sentido común, el reto consiste en el “cómo” reflejar esta noción en la formulación de objetivos eventuales, y cómo implementarla en la práctica. Lo segundo requerirá la colaboración entre las agencias y los sectores a un grado nunca antes visto, y potencialmente la unión de varios sectores del desarrollo y la reestructuración de departamentos dentro de las organizaciones – acciones que representan retos enormes para los profesionales del desarrollo en las Naciones Unidas, en la comunidad de donantes, y más allá.
¿Una oportunidad perdida?
En suma, nuevos paradigmas con implicaciones potencialmente significativas están ganando terreno en los debates sobre lo que debería constituir la agenda más allá del 2015. Así, universalidad, sostenibilidad y el principio de un enfoque holístico parecen haber llegado para quedarse, de una forma u otra, a través de su incorporación en los objetivos eventuales, y su implementación subsecuente será la verdadera prueba. El hecho de que la noción de Igualdad con una perspectiva de derechos humanos se esté arraigando en las discusiones, es en sí un éxito notable. En cualquier caso, por las razones políticas descritas con anterioridad, la Igualdad tiene menores oportunidades de sobrevivir conforme avanza el debate.
Volviendo a la pregunta inicial, el éxito aparente de tres de cuatro cambios de paradigma no es un mal resultado. Declarar que estamos presenciando una ‘revolución silenciosa’ es probablemente demasiado optimista, pero de cualquier manera sí estamos más cerca del escenario optimista que del escenario pesimista del ‘circo del desarrollo’. Parece razonable entonces concluir que estamos viviendo el establecimiento de nuevos y significativos paradigmas, que podrían contribuir a una agenda de desarrollo más efectiva en el futuro.
El hecho de que el paradigma de la Igualdad esté en riesgo de perder posición, paradoxalmente habla de su potencial transformador. En términos de maximizar sinergias, este es un objetivo bastante poderoso que, de ser implementado efectivamente, podría acelerar los logros del resto de los objetivos juntos. A reserva que la vacilación para hacerse cargo de este tema cambie dentro de los dos próximos años, la Igualdad podría pasar a ser vista como la oportunidad perdida de las consultas de la agenda Post-2015. Sin embargo, aún faltan dos años por transcurrir, más reportes que esperar, y más opiniones a intercambiar. Mucho puede suceder.
Los líderes del mundo tuvieron la intención de crear un debate global e inclusivo, y lo lograron. Más de 750’000 personas en 194 países han participado e indicado su disponibilidad para un cambio audaz. La pregunta es si los líderes del mundo están dispuestos a tomar las consecuencias de los mensajes que han emergido. La credibilidad, la confianza de las personas que han invertido tiempo, emociones y sueños por un mundo mejor y, finalmente, nuestras oportunidades de resultar en una agenda de desarrollo más efectiva, dependen de ello.

[1] La autora agradece a Mikkel Broholt, Diego Antoni y George Gray Molina por sus valiosas revisiones, comentarios e ideas en el proceso de elaboración de este artículo.

Violencia de género en América Latina, más allá del 2015 | Agenda Post 2015

Foto: PNUD Perú
América Latina y el Caribe sufre niveles escalofriantes de violencia de género, principalmente bajo la forma de violencia contra las mujeres. Un estudio realizado en 12 países de la región por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), muestra que el porcentaje de mujeres que ha sufrido violencia física o sexual por parte de un compañero íntimo va desde 17% en la República Dominicana (2007) al 53,3% en Bolivia (2003). Datos más recientes de la CEPALseñalan que República Dominicana, Colombia y Perú fueron los países de la región con mayor número de muertes de mujeres ocasionadas por sus parejas o exparejas íntimas en el año 2011: 127, 105 y 61 respectivamente.
Esta es solo la punta del iceberg, pues la discriminación que sufren las mujeres es indisociable de otros factores como la etnia, religión, estado de salud, edad, clase, orientación sexual e identidad de género. Además, la violencia de género incluye daños físicos, sexuales y psicológicos, así como amenazas, coacción y privación arbitraria de la libertad, tanto en la vida pública como en la vida privada. Incluye también femicidios o feminicidios, refiriéndose al asesinato masivo de mujeres. Todo esto tiene por consecuencia un importante subregistro de casos de violencia de género en la región.
Del 8 al 22 de abril se llevará a cabo la primera consulta regional virtual sobre igualdad de género en América Latina y el Caribe, para contribuir con la elaboración de la próxima agenda global de desarrollo de las Naciones Unidas, llamada agenda post 2015. La violencia de género es sin duda uno de los problemas que más amenazan el progreso mundial, y merece atención absoluta dentro de la agenda post 2015. La gran interrogante es saber cómo abordará esta agenda el problema de la violencia de género, y si tiene la capacidad de apoyar su erradicación en América Latina y el Caribe.
La violencia de género en América Latina y el Caribe como problema estructural
La violencia de género en América Latina y el Caribe está arraigada en relaciones estructurales de desigualdad entre mujeres y hombres, fortalecidas por normas culturales de masculinidad y feminidad que justifican el abuso y toleran la impunidad. La forma en que entendemos lo que significa ser hombre o ser mujer implica un sistema de dominación de lo masculino sobre lo femenino.
Por ejemplo, un gran número de mujeres víctimas de violencia no piden ayuda a las instituciones por razones como vergüenza, temor a represalias, y falta de recursos e información. El porcentaje de las víctimas de la región que solicitaron ayuda de algún tipo de institución es extremadamente bajo, y oscila entre 8,2% en Ecuador 2004 y 36,0% en El Salvador 2008. Peor aún, a causa de un fuerte proceso de socialización del género, un alto porcentaje de mujeres justifica que algunos hombres golpeen a sus esposas.
Las políticas públicas relativas a la violencia ocupan un lugar marginal dentro de las políticas nacionales y no son incorporadas en los planes nacionales de desarrollo. Pese a esto, al menos17 países de la región han formulado políticas y/o planes nacionales para abordar la violencia contra las mujeres. El mayor reto está en su implementación, ya que es necesario un fuerte liderazgo político y marco institucional, así como recursos para planes de prevención, atención, y manutención de los sistemas de información.
Figura 1: Porcentaje de mujeres que consideraban justificado golpear a la esposa por al menos una razón, entre las mujeres de 15 a 49 años de edad alguna vez casadas o en unión
La solución más allá del 2015
Una de las más duras críticas a los Objetivos de Desarrollo del Milenio ha sido la omisión de la violencia de género como uno de los ocho propósitos de desarrollo humano fijados en el año 2000No es posible avanzar en el desarrollo global sin tratar la violencia de género.
Un documento elaborado para el 57º periodo de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW57) presenta algunas conclusiones de la sociedad civil que podrían ser útiles para reflexionar sobre violencia de género en la agenda post 2015. Entre otras recomendaciones, incluye la necesidad de mejorar el sistema de recolección de datos y evidencia sobre la violencia contra las mujeres, así como fortalecer las políticas de prevención. También observa que existen legislaciones nacionales que no siguen los lineamientos establecidos por acuerdos internacionales como la Convención de Belém do Pará y la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer. Finalmente, el documento reconoce el deber del Estado de garantizar acceso a la justicia, a la salud y a servicios sociales para las víctimas de todo tipo de violencia, libres de estigma y discriminación basada en género, etnia, raza, edad, orientación sexual, identidad de género o estatus socioeconómico.
La agenda post 2015 es un proceso en construcción que está abierto a la participación ciudadana. Una forma de dejar tu huella en el desarrollo mundial es participando en la primera consulta regional virtual sobre igualdad de género en América Latina y el Caribe. La discusión post 2015 es una oportunidad para construir una agenda de desarrollo que brinde seguridad, igualdad y derechos a las sociedades víctimas de la violencia de género.

[1] La violencia de género son aquellas situaciones de violencia que afectan a las personas por ser mujeres u hombres, según las diferencias adscritas socialmente entre hombres y mujeres. Afecta principalmente a mujeres y niñas, aunque hombres, niños y personas LGBT también son víctimas de la violencia de género.

¿Qué lugar para América Latina y el Caribe en la Agenda Post-2015? | Revista Humanum

¿Qué lugar para América Latina y el Caribe en la Agenda Post-2015? | Revista Humanum
Foto: Brooke Anderson / www.everystockphoto.com
El Panel de Alto Nivel de Personas Eminentes sobre la Agenda para el Desarrollo Post-2015, está conformado por 27 personalidades del ámbito político, social y empresarial de todo el mundo incluidos tres Jefes de Gobierno en funciones. El pasado 30 de mayo, presentó al Secretario General de las Naciones Unidas una serie de recomendaciones para la agenda que habrá de dar seguimiento a los Objetivos de Desarrollo del Milenio fijados el año 2000. El documento, titulado Una nueva asociación mundial: Erradicar la pobreza y transformar las economías mediante el desarrollo sostenible pretende plantear una visión a la vez audaz y práctica del futuro del desarrollo internacional. Audaz porque propone llegar a un cambio en el paradigma desde el cual miramos y construimos el desarrollo. Para esto plantea cinco “cambios transformativos”: No Dejar a Nadie Atrás; Colocar el Desarrollo Sostenible en el Centro; Transformar las Economías para Empleos y Crecimiento Inclusivo;  Construir Paz e Instituciones Eficaces, Abiertas y Responsables para Todos; Construir una Nueva Alianza Mundial. La visión del Panel también es práctica porque propone, a manera de ilustración y de ninguna manera como algo prescriptivo, una serie de objetivos que llevarían al mundo hacia este cambio de paradigma.
América Latina y el Caribe comparten grandes desafíos con el resto de las regiones del mundo, pero también presentan retos particulares como altos niveles de desigualdad, violencia y dependencia económica. Asimismo, el crecimiento económico sostenido de la región durante la última década, así como su riqueza en recursos naturales y capital humano, hacen de ella un actor necesario en la discusión de la Agenda Post-2015.
El Panel de Alto Nivel propone 12 objetivos para tomar en cuenta en la elaboración de la Agenda Post-2015. Por otro lado, más de 80 consultas nacionales fueron organizadas en igual número de países a nivel global (15 en la región) para escuchar la voz de la gente sobre el mundo que quieren ver a partir del año 2015.
El equipo de Revista Humanum preparó una serie de fichas que comentan los 12 objetivos propuestos por el Panel y sus respectivas metas a partir de los resultados de las consultas nacionales y de los datos duros de la región. Se trata de una invitación a reflexionar sobre las implicaciones del proceso Post-2015 para América Latina y el Caribe. Además de revisar la literatura sobre los temas, las fichas se alimentan de la encuesta mundial MI Mundo de Naciones Unidas.
Para descargar el documento completo con las 12 fichas preparadas por Revista Humanum has click aquí.
Has click en cualquiera de los objetivos universales que te presentamos a continuación para descargar la ficha correspondiente:




































jueves, 13 de junio de 2013

Turquia glamour y revuelta - Revuelta en el Frenopatico


Presentado por Pablo Iglesias se intentará dar una visión informativa y política de lo que está aconteciendo en Turquía estos días. Para ello contamos con: 
-Carmen Rodriguez López (profesora especialista en estudios árabes de la UAM)
-Antonio Ávalos (investigador del Taller de Estudios Internacionales Mediterráneos, especialista en Turquía y Estudios de Seguridad)
-Miguel Urbán (Izquierda Anticapitalista)
-Roberto Montoya (periodista y miembro de Viento Sur)
-Blanca López (ex corresponsal de El País en Turquía y consultora política) y
-Lola Albiac (periodista).

Contaremos además con la intervención telefónica de Daniel Iriarte Olalla (corresponsal internacional de ABC) desde Estambul y de Santiago Alba Rico desde Túnez.




Keiser Report en español. La teoría económica del "¡Ay, me equivoqué!" (...

Max y Stacy hablan del sistema económico "¡Ay, me equivoqué!". Desde patentes para superpestes mutantes a sacar a los pobres de la ciudad; y con mercados desplomados y bonos en alza, el sistema financiero global "¡Ay!" es un desastre muy poco accidental. Luego, Mark O'Byrne de GoldCore.com cuenta lo último sobre el mercado del oro y de la plata.

La Construcción de un Imperio: La Grecia de Alejandro Magno

En el año 438 a.C. se terminó de construir el Partenón. Esta obra de arte fue el máximo logro de un siglo extraordinario para los griegos, durante el que se realizó un despliegue de creatividad rara vez visto en la historia de la humanidad. En Atenas, la primera democracia del mundo, el arte y la forma se combinaron con la ingeniería para crear algunas de las estructuras más increíbles nunca vistas. Sin embargo, las ambiciones territoriales de Grecia fueron bloqueadas por una guerra civil tras otra. Haría falta el deseo de un hombre para unificar Grecia y derrotar al mundo. Sin Alejandro Magno, es posible que la Época Dorada de Grecia no hubiera sido más que una nota a pie de página en la historia. Su ejército llevó la muerte, pero también la cultura y los principios griegos a tierras lejanas y su imperio llegó a ser conocido como el mundo "helenístico". Hoy en día, todavía podemos contemplar las sorprendentes y grandes obras de ingeniería de Grecia. Este dvd utiliza las recreaciones y la avanzada tecnología CGI para mostrarlas. Desde Pérgamo, una ciudad que todavía permanece en pie y es testimonio de la genialidad de la planificación de las ciudades griegas y la ingeniería, hasta los teatros con una acústica que todavía sorprende a los ingenieros de sonido de hoy en día; o el primer faro del mundo, una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo.

Michio Kaku y la búsqueda de vida ET


"Muchos científicos miran los resultados del programa SETI y dicen 'Ven? Escaneamos los cielos y no vimos evidencia alguna de vida inteligente en el espacio'. Bueno, no pienso que sea así.

"En primer lugar, quizás en todo el siglo tampoco hallemos ninguna señal plausible desde el espacio exterior... Pero esto se debe a que solo escaneamos cerca de 100 años luz desde nuestro planeta, y nuestra galaxia tiene 100 MIL años luz de distancia, y las galaxias 100 MIL MILLONES de años luz de distancia. Así que solo escaneamos un pequeño vecindario de nuestra galaxia.

"En segundo lugar, solo escaneamos en frecuencias de hidrógeno, eso es tonto. Esto nos lleva a la analogía de la persona que pierde sus llaves de noche y solo las busca en los lugares iluminados por la lámpara, cuando las llaves bien podrían estar allí donde no llega la luz. Buscamos en estas frecuencias porque es conveniente, pero no pienso que todos los científicos que lo hacen crean que los alienígenas se comuniquen en frecuencias de hidrógeno. Tal vez usen tecnología láser. Apenas hemos comenzado a escanear otras frecuencias.

"Tercero, cuando a menudo enviamos una señal, la dividimos en paquetes, luego enviamos cada paquete por un camino diferente para que al final se junten para formar el mensaje completo. Así es justamente como funcionan las redes en Internet y el sistema para enviar emails. Si sólo interceptaras una parte de este mensaje, sería pura basura ilegible hasta que se juntara con las demás partes y se reformulara. En otras palabras, podríamos estar en medio de una conversación intergaláctica y ni siquiera enterarnos."