miércoles, 12 de marzo de 2014

El rol de los municipios y sus ciudadanos en la seguridad ciudadana

El rol de los municipios y sus ciudadanos en la seguridad ciudadana

Publicado el 11 de marzo, 2014 | 
Foto: Just_jeanette / Flickr bajo licencia Creative Commons
Foto: Just_jeanette / Flickr bajo licencia Creative Commons
Independientemente de la autonomía política o financiera, todos los municipios de la región tienen algo en común: su proximidad a la realidad de vida de la ciudadanía y a las particularidades del crimen existentes a nivel comunitario. Por esta razón,  los municipios pueden hacer más de lo que han venido haciendo en materia de seguridad ciudadana. Muchos países -como por ejemplo Colombia, Brasil, El Salvador y Honduras- han descubierto ya elpotencial del impacto directo de las acciones de control y de prevención del delito a nivel comunitario, y han estado trabajando a nivel local con diferentes abordajes.
Al mismo tiempo, los habitantes de los municipios se han organizado y están demandandociudades más seguras. Dicha demanda es más fuerte a nivel comunitario donde la población está más cercana a sus líderes y por ende tiene más facilidad para hacerse oír. Así mismo, anivel local hay una mayor facilidad de ajuste de las políticas públicas a las realidades y demandas reales de la ciudadanía.
Hay que tener en cuenta que la incidencia del delito tiene variaciones no solamente de un país a otro sino también de una ciudad a otra, incluso, de un barrio a otro.  Como se ve en el mapa del municipio brasileño de Belo Horizonte -a continuación-, los homicidios ocurren en lugares específicos adentro de la ciudad. Conocer estas especificidades ayuda a una construcción más efectiva de políticas, programas y campañas.
Fuente: Informe de Desarrollo Humano: la seguridad ciudadana con rostro humano, PNUD, 2013, página 52.
Fuente: Informe de Desarrollo Humano: la seguridad ciudadana con rostro humano, PNUD, 2013, página 52.
Así como un medicamento surte efecto cuando se aplica a la enfermedad específica para la que está prescrito, las medidas para reducir la violencia funcionan mejor cuando se conocen previamente las características del crimen en el territorio a través de la evidencia (registros oficiales o bien encuestas de victimización y percepción). El diagnóstico situacional y de análisis de la capacidad institucional es un documento que puede servir como brújula para la elaboración del plan de acción de seguridad ciudadana del municipio, por medio de un trabajo colectivo.
En la gestión local de la seguridad, un Comité Local de Prevención de la Violencia tiene  un importante rol pues cuenta con la participación conjunta del gobierno local (la alcaldía, la policía, el ministerio público y otros) y de la sociedad civil local (consejos comunitarios, iglesias, redes de jóvenes y de mujeres, representantes de grupos minoritarios, sector privado, universidades, etc.). Este grupo puede construir y validar con la comunidad un Plan Integral de Convivencia y Seguridad Ciudadana (ver algunos ejemplos de El Salvador, que con este trabajo ha logrado la reducción de la violencia en muchos municipios). El plan define programas y acciones específicas para cada eje estratégico identificado -con presupuesto, responsables y cronogramas de implementación determinados-, como por ejemplo:
I) Promover la cohesión social con capacitaciones en resolución pacífica de conflictos;
ii) Prevenir y enfrentar los factores de riesgos con campañas de desarme civil voluntario o programas de tratamiento del abuso de alcohol y drogas ilícitas;
iii) Prevenir y enfrentar la violencia de género con campañas para la denuncia de violencia contra las mujeres;
iv) Promover Espacios Urbanos Seguros con una mejor iluminación pública en lugares con altos índices de delito;
v) Fortalecer el sistema de justicia y las policías con la creación de espacios de diálogo entre la policía y las comunidades vulnerables;
vi) Enfrentar al crimen organizado con programas de atención a personas que desean salir de las organizaciones criminales;
Cabe subrayar que en cualquiera de las fases de trabajo, incluso a nivel local, el seguimiento del plan a través  de la monitorización y la evaluación de todas las acciones desde el inicio del trabajo es fundamental, ya que estas medidas funcionan como un termómetro para medir el cumplimiento de los objetivos establecidos.
Las historias de éxito son muchas en diversos países de la región. Recientemente el PNUD, junto con otras agencias de la ONU,  finalizó un ciclo de trabajo en tres municipios de Brasilregistrándose logros remarcables. Los municipios participaron en la realización de diagnósticos y diseños de planes locales orientados a prevenir y controlar la violencia, reduciendo los homicidios entre la población juvenil identificada como la más vulnerable (ver la comunidad de Vitória  contando su historia de éxito con el Programa Papo Reto).  También se ha trabajado este enfoque local en Honduras en los últimos años, dónde el PNUD ha prestado un apoyo orientado a la reducción de la violencia y la delincuencia desde las comunidades con el programa Municipios Más Seguros, parte fundamental de la Política Integral de Convivencia y Seguridad Ciudadana del país.
En vista de lo que fue argumentado y de los ejemplos exitosos destacados a lo largo del artículo,  se puede concluir que el trabajo desde el ámbito comunitario puede traer muchos beneficios (como una mayor efectividad del trabajo) y que los actores locales desempeñan un rol imprescindible, ya que complementan las acciones de los gobiernos centrales frente a las amenazas que ponen en riesgo la vida de las personas y sus posibilidades de desarrollo.