lunes, 21 de julio de 2014

Políticos y Redes sociales

Políticos y Redes sociales
Twiteer
En comunicación política decir siempre la verdad ni siempre es conveniente, sobre todo por caer en el "sincericidio". La comunicación política no implica que debemos mostrar que se "es un ángel", hay que tener el pulso para el debate y la conversación amena. Y mentir no es recomendable, quizas no "contar" toda la verdad es aconsejable.
Es recomendable que no deje en mano de sus colaboradores el manejo del twiteer sino que cada tanto al menos sea usted quien deje alguna frase "inspiradora" o una declaración, pero este debe ser corto y fácilmente memoralizable.
Y si es confrontado sepa utilizar las frases "no se" o "disculpe, me equivoque", las personas pueden "perdonar" errores en los políticos pero no la soberbia.
Pero estas declaraciones tienen un límite...los 140 caracteres disponibles.
Siguiendo estos consejos, es posible que tus tweets tengan un mayor engagement y difusión.
1. Crea tweets de entre 100 y 120 caracteres, dejando espacio para los comentarios. Los tweets más cortos generan menos engagement.
2. Utiliza hashtags relacionados, pero en su justa medida. Los tweets con más de dos hashtags reciben menos atención.
3. Pon enlaces, ayudará a ampliar la información del tweet y a generar mayor interés. Usa acortadores como Bitly, que te ayudará a ganar unos caracteres.
4. Inmediatez. Incluir en los tweets palabras como “última hora”, “hoy” o “ahora mismo” provocan más interés entre los tuiteros.
5. Cita la fuente. Si publicas contenidos de otros usuarios, citalos.
6. Utiliza imágenes. Los tweets con imágenes generan mayor interacción. Las imágenes idóneas son de 375×625 píxeles.
7. Cuida la ortografía. Un tweet mal escrito puede ser un desastre e incluso causa de mofa por parte de otros tuiteros.
¿Ahora porque usarias las redes sociales? si consideramos que el ciberespacio es una continuación del mundo físico y que la comunicación política -en los entornos digitales y no digitales- responde a su articulación con el sistema político y la cultura política de la cual emerge. (Muthadi, 2008 citado en Nurhayati)Seguramente lo que no ha entendido la mayoría de los políticos es que el problema de su éxito o fracaso con la tecnología no depende precisamente de la tecnología. La ciudadanía está demandando a gritos una transformación del sistema político que elimine el abismo existente entre ciudadanos y clase política. Y la única manera de salvarnos del abismo es una democracia robusta, participativa, transparente, dialógica.
Por tanto, en el momento en que pretendamos evaluar las posibilidades de impacto político de las nuevas tecnologías, simplemente hay que tomar como referencia un marco democrático: ¿Amplían las formas de participación ciudadana?¿Abren canales de diálogo multidireccionales entre los distintos actores políticos?¿Promueven un auténtico debate político?¿Incrementan los mecanismos para incidir en la toma de decisión?¿Permiten que los ciudadanos se informen de manera más profunda acerca de los hechos políticos? (Ricaurte, 2013)
Según Norris (2001) el cambio más importante en el proceso de comunicación política ha ocurrido tras el advenimiento de Internet. La red y las tecnologías móviles potencian las posibilidades de participación política. Sin embargo, para que esto se convierta en realidad, deben cumplirse ciertas condiciones, que como hemos mencionado, se encuentran asociadas al propio sistema político y a la cultura política de una sociedad.
¿Qué papel tienen las redes sociales? Por su funcionalidad, las redes sociales son el espacio natural para el diálogo y la interacción. Pueden, potencialmente, ser un termómetro social, reflejar un estado de opinión, convertirse en herramientas para obtener retroalimentación en tiempo real y de manera masiva sobre los procesos políticos,
Twitter: posibilita la construcción de opinión, la identificación de líderes de opinión y el clima de opinión. Permite retroalimentación en tiempo real, abierta y masiva sobre acontecimientos de la vida política. Abre canales de conversación. Puede servir como puente para el redireccionamiento a contenidos de mayor profundidad. Permite realizar un análisis de la estructura de la red, identificar la centralidad de los actores y los flujos de conversación. El hashtag es un condensador semántico, que permite hacer el seguimiento de los tópicos de interés en la tuitósfera (siempre que no esté colonizada por bots). El manejo de listas facilita el monitoreo más especializado de actores, temas, interacciones, conversaciones.