miércoles, 19 de junio de 2013

Rusia - Poder corrupto

Veinte años después de la caída de la Unión Soviética, los expertos alertan que en la actualidad unos índices de corrupción descontrolados y flagrantes se han enquistado en todos los niveles de la administración rusa. Realizado a partir de entrevistas con testigos de primera mano e impactantes casos criminales, este documental investiga que hay de cierto en las denuncias que hablan de que cada año en este enorme país, 300 mil millones de dólares de los fondos públicos rusos son robados, sustraídos o malversados por funcionarios sin escrúpulos, que a menudo cuentan con la ayuda o la complicidad de antiguos oficiales del KGB. Este documental les muestra un sincero y pormenorizado retrato de la infructuosa lucha que mantiene la sociedad rusa contra los escandalosos índices de corrupción que, año tras año, golpean a su administración en todos sus niveles.


En la cúspide de su poder, este imperio se extendió a lo largo de territorios que comprendían 15 husos horarios, englobó a casi 160 etnias diferentes y abarcó una sexta parte del territorio de la Tierra. Un imperio que comenzó con unos pocos pequeños principados y se convirtió en una fuerza mundial indómita impulsada por la fortaleza de sus dirigentes. Desde el principio, estos visionarios construyeron el Imperio Ruso adaptando las tecnologías extranjeras para hacerse con el poder, conquistar territorios, aumentar el comercio y construir símbolos del progreso imperial ruso. Sin embargo, la construcción de la infraestructura de este imperio supuso un enorme precio. La historia de Rusia está plagada de los cadáveres de los siervos y los esclavos que construyeron estas obras gigantescas. Cuanto más grande era el imperio, mayor número de vidas y recursos se sacrificaban. Para los campesinos rusos, la construcción del moderno imperio no significó ningún progreso, sólo más impuestos, más guerras, más trabajo y más muertes. Mientras Rusia entraba en el siglo XX, su expansión alcanzó proporciones críticas, ya que sus dirigentes impulsaron el progreso a un ritmo insostenible, y su población reaccionó provocando una revolución que cambió la historia mundial para siempre. Desde el Kremlin de Moscú hasta los edificios de San Petersburgo o el ferrocarril transiberiano, este documental examinará la arquitectura y la infraestructura que permitieron el auge y la caída del Imperio Ruso.