miércoles, 16 de octubre de 2013

EL ROL DE AMÉRICA LATINA EN LA DIPLOMACIA GLOBAL Y EL PESO DEL LEGADO NORTEAMERICANO

EL ROL DE AMÉRICA LATINA EN LA DIPLOMACIA GLOBAL Y EL PESO DEL LEGADO NORTEAMERICANO
Publicado el 15/10/2013
Por Joseph S. Tulchin
En un artículo reciente, “Para la Argentina la oportunidad de ayudar sin dogmatismos”, Juan Gabriel Tokatlian sugiere que la Argentina tiene un papel que jugar en la búsqueda de un acuerdo diplomático para la Guerra en Siria y en la eliminación el arsenal de armas químicas que ese gobiernos a utilizado recientemente en un ataque a sus propios conciudadanos.

En este artículo, el profesor Tokatlian señala que el distinguido diplomático Rogelio Pfirter, ha servido desde hace ocho años como presidente de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) y fue el jefe de la Agencia Brasileño – Argentina de Contabilidad y Control de Materiales Nucleares (Abacc). Propone que el gobierno de la Argentina debería ofrecer a la ONU los Servicios de este distinguido profesional. En el mismo sentido, Tokatlian marca que otro argentino, Luis Moreno Ocampo, fue fiscal en jefe de la Corte Penal Internacional (CPI), e insta al gobierno argentino a promover el uso del CPI para tratar el uso de armas químicas como un crimen contra la humanidad.

Quiero apoyar la propuesta del profesor Tokatlian y tomarla como una oportunidad para comentar y expandir un asunto que está implícito en su artículo – el papel de que las democracias latinoamericanas podrían tener en el fomento y la facilitación de soluciones pacíficas de las disputas internacionales. Para ello, quiero llamar la atención sobre un artículo publicado recientemente en el El Mercurio de Chile, en el que Sergio Bitar y Jorge Heine insisten en el rol de América Latina en la solución diplomática a la crisis Siria y los esfuerzos continuos del Ministerio de relaciones exteriores de Brasil para alentar una solución diplomática a la disputa entre Irán y los EE.UU. en torno al desarrollo del plan nuclear de Teherán.

Estas iniciativas ponen un “dedo colectivo” sobre el asunto más relevante para las naciones Latinoamericanas dentro de la comunidad mundial desde el fin de la Guerra Fría. ¿Existe un papel para América Latina en la arena global? ¿Cómo puede definirse ese rol, libre de la hegemonía de los EE.UU.?

Ciertamente, la respuesta a la primera pregunta es un rotundo “si”. Pero la respuesta a la segunda es más compleja. El legado de las pretensiones de los EE.UU. sobre el hemisferio pesa fuertemente sobre los hacedores de política latinoamericanos. En el caso de Brasil, por ejemplo, es claro que los esfuerzos de Lula para reunirse con el líder de Turquía para eludir la negociación con la ONU en pos de solucionar la crisis iraní, fue motivada en parte, por aquellos que en su círculo íntimo insistieron en que Brasil no podía ser visto apoyando públicamente a los EE.UU. Esas inhibiciones aún tienen su influencia en Argentina.

Pero como Tokatlian aclara, aunque nunca hace explícito, estamos luchando para definir que tipo de comunidad es aquella en la que queremos vivir. Muchos de nosotros acordamos en valores y normas para esa comunidad. En el caso de Siria estamos de acuerdo en que las armas atómicas no deberían utilizarse. Y, la mayoría de nosotros preferiríamos tener las normas de nuestras comunidades defendidas por una Corte Internacional y unas organizaciones internacionales, no por acciones unilaterales de un país o de un conjunto de países que piensen parecido. Más aún, no hemos alcanzado un acuerdo acerca de cómo se defenderían esas normas. Si eso se hiciera, los países democráticos de América Latina pueden jugar un papel importante, si pueden sacudirse de encima el legado conflictivo de la relación con los EE.UU.

Defender la democracia no es necesariamente una mala idea, aún si forma parte de la política exterior de los EE.UU. Todos los países del hemisferio lo consideraron una buena idea en la Declaración de Santiago (1991). Resta el desafío de resolver cómo los países del hemisferio podrán hacerlo y, al mismo tiempo, defender sus propios intereses.



Traducción de Escenarios Alternativos.